Rav Bariac “se salió” con la campaña que lanzó para dar a conocer sus nuevos diseños de puertas.
La idea era que la puerta de la casa fuera como la cara de la misma, creando así un símbolo de status según qué tipo de puerta tuviera cada persona, dejando atrás las típicas puertas comunes.
El medio utilizado para dicha campaña fue la propia puerta de entrada, el objeto con el que realmente e cliente entra en contacto.
En plena madrugada miles de folletos fueron colgados en las puertas de los hogares de la ciudad de Israel.
En clave de humor y utilizando lugares específicos, las propias puertas de los hogares, lograron llegar a sus clientes.
La campaña se transformó en un rotundo éxito de la noche a la mañana, gracias a una campaña creada por la agencia Saatchi&Saatchi BBR de Tel Aviv. Las llamadas para tener nuevas puertas de diseño aumentaron notablemente.




